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En cuatrimoto hasta la playa libertadora


Esta es una de las aventuras que podemos vivir en el litoral de la provincia de Huaura, al norte de la ciudad de Lima, y comienza desde la Plaza de Armas del distrito de Végueta, donde la agencia Huaccha Kuyay nos brinda una cuatrimoto y nos guía en dirección hacia el Mirador del Bicentenario que está ubicado en Tambo de Mora, una de las hermosas y tranquilas playas veguetanas que ha recibido el sello Safe Travels, distintivo que otorga el Consejo Mundial de Viajes y Turismo a los destinos y prestadores de servicios turísticos que demuestran cumplir con los estándares y protocolos sanitarios diseñados bajo las pautas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).


La agencia Huaccha Kuyay también obtuvo este sello internacional y nos recuerda que Tambo de Mora fue escenario de un acontecimiento histórico que fue decisivo para la independencia del Perú, pues sus costas dieron la bienvenida a la escuadra libertadora comandada por el Generalísimo José Francisco de San Martín y Matorras. Es por esta razón que el Congreso de la República declararía en 1984 a Végueta como “Distrito Histórico de la Independencia Nacional” mediante ley 23942.


Como se recuerda, era una mañana del 12 de noviembre de 1820 cuando Benita Quispe, una señora que se encontraba pastando a sus cerdos, divisó a lo lejos un grupo de embarcaciones que se acercaban a la isla aledaña. De inmediato avisó a los lugareños, quienes observaron que los tripulantes de los navíos se ubicaron entre la isla y la playa para desembarcar con sus armamentos en unos botes tomando rumbo hacia la orilla.


Los pobladores ya habían escuchado acerca de la expedición libertadora a través de Manuel Anselmo, quien transportaba mercadería desde esta localidad hacia Lima. Como compartían los mismos deseos de libertad, sintieron una gran emoción y no dudaron en ayudar a las tropas a desembarcar.


Una vez terminada esta tarea que duró algunas horas, tres botes más aparecieron y vararon en la playa. Enseguida, los soldados se formaron y, ni bien se escuchó un clarín, nuestro libertador Don José de San Martín se abrió paso junto con su estado mayor y muy cerca de él se lucía la primera bandera peruana concebida en Paracas. Llenos de furor, los pobladores aclamaron al general y, después de un descanso, los lugareños Manuel Anselmo y Manuel de la Trinidad Collantes guiaron a la expedición hasta el pueblo de Villa de Carrión de Velazco, conocido actualmente como Huaura.


Cuando estaban pasando por el pueblo de San Juan de Végueta, una pobladora llamada Mariana ofreció al general y sus tropas un recipiente con una refrescante chicha de maní que todos disfrutaron. Luego llegarían a la Hacienda El Ingenio, la que se convertiría en el cuartel general de San Martín desde donde empezaría a organizar su ejército y ejecutar sus planes de campaña para sitiar la ciudad de Lima.


“Una de las principales visiones del general para posicionarse en esta parte norte era por los productos. Imagínense alimentar tres veces al día a no menos de dos mil soldados. Hoy en día tenemos una gran campiña. Todo el valle de Huaura es una zona muy fructífera y todo ello sería lo que proveerían nuestros antiguos pobladores de la zona para alimentar al ejército libertador”, comentó Giancarlo López Maguiña, gerente de la agencia de viajes y turismo Huaccha Kuyay.


Pero esto no sería todo lo que esta localidad ofrecería a la expedición libertadora. Los naturales de este distrito y de Huaura dejarían sus actividades pesqueras y agrícolas para reclutarse en el escuadrón del general llegando a conformar 170 voluntarios al mando del teniente coronel Manuel Salazar y Vicuña; mientras que otros pobladores proporcionarían víveres de estas tierras fértiles, entre ellos maíz, trigo, ají y alfalfa. Días después, el 27 de noviembre, José de San Martín lanzaría su Primer Grito de Libertad desde el Balcón de Huaura.


Fue tan crucial el papel que desempeñó Végueta y Huaura en la lucha por la independencia que hace un año, con motivo de celebrar el bicentenario del desembarco de la expedición libertadora en Tambo de Mora, se inauguró aquí mismo el Mirador del Bicentenario en una ceremonia en la que se develó la estatua de nuestro libertador Don José de San Martín. Este monumento, desde luego, también rinde homenaje a los lugareños de esta localidad que mostraron su solidaridad hacia la escuadra libertadora y que se sumaron a las tropas para luchar por una patria libre.


Si bien se puede ir a pie desde la misma Plaza de Armas de Végueta, lo mejor de todo es llegar a Tambo de Mora en cuatrimoto. Debo contar que fue la primera vez que manejé este vehículo y me costó un poco al inicio, pero la empresa turística nos brindó una capacitación previa que ayudó a ganar confianza y lanzarse en esta aventura que culmina con la impresionante vista al mar y sus alrededores. Como nos mencionó Giancarlo López, “Végueta nos ofrece estas actividades dándole un plus interesante y haciendo que cada kilómetro tenga una bonita historia”.


Tambo de Mora es un lugar ideal para veranear, como también para simplemente relajarse y conectarse con la naturaleza. Podemos apreciar la isla Anat o Don Martín y hacer un recorrido por las playas cercanas como Las Liseras y los Viños. Asimismo, podemos apreciar diversas especies de aves y hay quienes aseguran que entre julio y agosto se pueden ver delfines en sus costas.


Además de sus playas y la isla Don Martín, Végueta ofrece diversos atractivos turísticos, entre ellos el sitio arqueológico de Vichama, el Museo Comunitario de Végueta, las hermosas lagunas de las Albuferas de Medio Mundo y la Hacienda Ruquia. Es por ello que muchos sugieren tomarse varios días para conocer todos los atractivos culturales, naturales y mixtos que nos ofrece este distrito.


Eric Barrantes García

Lima - Perú


















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