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Entrevista al Sr. Sergio Elguezábal, referente del Periodismo Ambiental

Entrevista incluida en el libro Periodismo: un mundo de especializaciones



Periodista, editor de radio y tv. Conferencista en temas de comunicación, ambiente y sustentabilidad. Conductor de Efecto Mariposa y Sábado Verde. Miembro del Consejo Consultivo de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales


1- ¿Cómo surge este tipo de periodismo?

Este periodismo surge ante la necesidad de tener una mirada distinta frente a todo lo que nos pasa y a la situación que vive el planeta en general. Algunos acontecimientos tales como el cambio climático, el crecimiento de la población mundial y ciertamente la iniquidad hizo que se haga necesaria la construcción de una perspectiva diferente, lo que llamamos un nuevo prisma para mirar lo que nos pasa. Este periodismo se ocupa de la economía, de la política, del rediseño general de las organizaciones, además de ver qué pasa con la evolución de las especies y cómo contaminamos el planeta, de modo que es un periodismo que comienza a fluir luego de la Revolución Industrial cuando todo va teniendo un crecimiento exponencial, te diría imprevisible, frente al crecimiento lineal y esperable que veníamos teniendo en todos los campos. Frente a eso hace falta un nuevo relato, un nuevo modo de ver las cosas y contarlas, ahí aparece el Periodismo Ambiental.


2- ¿Qué lo llevó a usted a especializarse en el Periodismo Ambiental? ¿Cómo ha sido ese proceso?

No diría que me especialicé en Periodismo Ambiental, diría que viré la mirada ante estas cosas que entendía centrales para poder comprender la sociedad donde vivo, ese dolor de la inequidad, ese dolor por ver lo que pasa en el planeta y lo que le pasa a otras especies pero también a la propia, esa conciencia clara de la falta de comunicación entre las personas, la imposibilidad de poder mirar al semejante, las relaciones y los vínculos que empiezan a deteriorarse, esa visión me permitió acercarme a esa necesidad de contar diferente. Ahí arranqué y encontré un camino que fue rico porque fue una especie de aprendizaje, creo que tenía en algún lugar de mí ser alguna semilla que germinó rápidamente frente a esa necesidad de contar diferente. Yo me crié en el campo, en la provincia de Buenos Aires, y tenía una relación directa con la naturaleza y sus cosas, con la importancia de las pequeñas cosas, pero también una visión que me permitía ver la naturaleza grande, la naturaleza amigable y la naturaleza intempestiva, vivir en el campo en una chacra pequeña como la que yo viví, te hace tomar la estatura verdadera del hombre que es bien pequeña frente a la naturaleza, frente a los grandes vientos, a las grandes lluvias, frente a lo que pasa en el campo abierto.


3- ¿Qué tan valorada siente que está su especialidad periodística por la sociedad y por los medios de comunicación?

La sociedad comienza a valorar cada vez más este modo de contar los sucesos ligados a lo que nos pasa, teniendo en cuenta a las personas y al ambiente básicamente, de modo que cada vez hay una mayor necesidad de escuchar una visión y unos sucesos que pueden linkear con lo que le pasa al entorno y a la naturaleza. La sustentabilidad de la que tanto se habla no es otra cosa que la vida en armonía, poder vivir en armonía con nuestros semejantes, con lo que nos rodea y poder vivir en armonía con nosotros mismos, eso es la sustentabilidad.


4- ¿Cuál fue el episodio más significativo que abordó? ¿Hubo repercusiones respecto al tema?

En cuanto a los episodios más significativos de la profesión relacionados a esta cuestión, creo que hubo algo que me marcó con esta mirada ambiental y social que pretendo tener, hubo un ciclo hace más de 20 años que llamábamos entre nosotros el “telemovil” porque junto a otros periodistas lo que hacíamos era recorrer el país de punta a punta en un vehículo que estaba preparado, donde podíamos montar la cámara, con un pequeño aparato de edición, lo que necesitábamos en esa época para contar historias, y ese salir a ver el interior profundo, conocer a las familias, el paisaje, de algún modo hacernos carne de lo que somos significó para mí la gran cobertura de mi vida porque me permitió escuchar esas historias mínimas pero también tan simbólicas de lo que representa el colectivo en general, entonces ir a conocer cómo aquellos trabajadores hace más de 20 años levantaban la sal en las salinas de Jujuy, o ir a la mina de Río Turbio en el sur a ver cómo aquellos operarios se ganaban la diaria y escuchar sus historias verdaderas me hizo comprender y ser sensible frente a la realidad, yo creo que a cualquier persona que cuente historias debe reclamarse como principal atributo que tenga la capacidad de emocionarse, que pueda ser sensible frente a todo lo que pasa alrededor.


5- ¿Cuáles son los principales conflictos y presiones con las que se encuentra en el desarrollo de su actividad periodística?

La actividad periodística siempre se enfrentó a tensiones y enemigos que de un lado y del otro pretenden tergiversar de algún modo la realidad, ese creo que es el gran desafío de nuestro tiempo, hacer un relato honesto de los sucesos, parece tan simple esto: decir la verdad cuando contamos las cosas, sin embargo, no lo es. Hace falta hacer un verdadero ejercicio de cotejar datos, fuentes, situaciones, para poder contar lo que realmente sucede, creo que ese es el gran desafío del tiempo que vivimos, poder hacer relatos honestos y entusiastas de lo que nos pasa para que las personas puedan tomar acciones, es decir, movilizarse en vez de aquietar a las personas con nuestros relatos de pánico o de imposibilidad que a veces sucede en los medios de comunicación.


Los conflictos son de intereses, quien explota una mina va a hacer presión para que no se diga toda la verdad si es que no cumple con las leyes establecidas, o si no atiende al ambiente y las personas y sólo atiende la economía de su empresa, todo el tiempo hay intereses contrapuestos que van a obligarnos a prestar atención y a atender para detectar dónde están esos polos de poder que podrían de algún modo entorpecer las investigaciones o nuestros relatos. El periodismo es una profesión que nos obliga a estar atentos a todos los intereses y a todos los efectos de poder que vayan apareciendo de acuerdo a lo que contemos y esto es inherente a los hombres, a la condición humana, es imposible deshacerse de esos intereses y de esas acciones que van a defender tales intereses, por lo tanto forma parte de aquellas cosas que un periodista debe atender además de contar una buena historia, atenderlo en el sentido de saber que eso existe y enfrentarlo con las mejores herramientas.


Los intereses contrapuestos son todos aquellas personas o sucesos que defienden lo establecido, en un tiempo de transformaciones donde necesitamos aspirar a trabajos de calidad, mejores instituciones, mejores representaciones, otros liderazgos, ciudades donde vivamos más amablemente y en sanidad entre nosotros, todos aquellos que pretenden mantener el status quo, es decir lo establecido, esas personas de algún modo se van a oponer a esa necesidad de cambio y transformación que necesita la humanidad para el salto de conciencia que nos hará vivir mejor, por lo tanto te diría que hay que estar atentos a aquellos que defienden o que se quedan en la comodidad establecida, necesitamos salir de esa zona de supuesto confort que nos da este modo que elegimos para producir y consumir, me parece que ahí es donde está de algún modo el “enemigo”.


6- ¿De qué manera impacta en su profesión el avance de las redes sociales e Internet en general?

El avance de las redes, la llegada de las comunicaciones, la telefonía celular, la innovación y la tecnología impactan de un modo estruendoso en nuestra tarea e impacta para bien si es que aprendemos a utilizar con eficacia esas herramientas. El problema no son las sustancias ni las cosas, el problema somos nosotros, es decir qué pasa con el ser humano, qué pasa con cada uno de nosotros frente a esos estímulos que provoca la tecnología, el celular es una herramienta que contiene un chip que puede facilitarnos la vida, el aprendizaje, los trabajos, la transmisión del conocimiento siempre y cuando sepamos utilizar ese instrumento con la sabiduría necesaria.


7- ¿Considera que el Periodismo Ambiental puede ser una herramienta de transformación social? ¿Por qué?

Sí, absolutamente, el Periodismo Ambiental puede constituirse en una herramienta de transformación social en tanto pueda movilizar a las personas en esta necesidad que tenemos de revisar amorosamente todo lo que ha pasado, quienes pensaron la Revolución Industrial creían que iba a traer trabajos de calidad, mejor educación, inclusión, con esta mirada que hacemos nosotros desde ahora es un poco obvio que no trajo todo aquello con lo que soñaron aquellos que diseñaron el nuevo sistema, esa evolución para el momento, entonces tenemos que dar un paso más y ese paso tiene que ir en la dirección de lograr la equidad entre las personas, mejores oportunidades, el gran problema de la humanidad en general es que no ha podido organizarse, en el mundo hay millones de desocupados y hay otros millones que trabajan entre 12 y 14 años desarrollando una vida inviable lejos de los afectos, de los vínculos, de las mejores relaciones, de espacio para el esparcimiento, para poder pensar, estudiar, leer, descansar, entonces necesitamos un rediseño y creo que explicando el paradigma ambiental que encierra esto de atender a la persona, de atender el lugar donde vivimos, la esencia de lo que somos va a ayudarnos a mejorar todo esto.


8- ¿Cambiaría algo del periodismo actual?

Lo cambiaría todo porque ya no representa acabadamente a las personas, se ha transformado en una herramienta que en vez de trabajar para la concordia trabaja para la discordia, hablamos del periodismo tradicional, convencional, responde a unos intereses muy particulares que básicamente son los de los dueños de esas empresas, por el lado nuestro de los periodistas necesitamos capacitarnos más, necesitamos hacer las cosas de otro modo, re entusiasmarnos, re encantarnos con la profesión, inspirarnos de otros modos, salir de las redacciones, salir a buscar en la calle, con otras historias, en el cine, yendo a ver una exposición, parándose en una plaza a mirar la gente pasar, necesitamos sensibilizarnos de otro modo para poder contar historias, este periodismo del registro actual no tiene nada de eso, ni desde aquellos que propician el negocio ni desde aquellos que son periodistas y tienen el deber de contar los sucesos. Tiene mucha opinión, demasiada para mí gusto, creo que hace falta que opinemos pero lo necesario y que nos concentremos en el relato de los sucesos puntillosamente y con honestidad, de eso hay muy poco en los medios de comunicación, necesitamos ocuparnos de lo que realmente importa, necesitamos ser motores de conversaciones significativas entre nosotros. ¿A quién le importa una pelea en la farándula o en el mundo del fútbol, si alguien sale con otro y esas cosas que pasan diariamente en esos minúsculos mundos que pretenden ser expuestos como si fuera de interés general? Eso no nos interesa a las personas, básicamente las personas queremos vivir mejor, criar en un mundo diferente a nuestros hijos, que haya acceso a la educación, que podamos tener un trabajo digno, viajar, tener buenos vínculos, eso debiéramos alentar desde los medios.


9- ¿Qué relación encuentra usted entre su especialidad periodística y el turismo?

La relación que encuentro entre la especialidad nuestra y el turismo tiene que ver con que estas dos ramas valorizan el espacio donde vivimos, lo que significa ese espacio como referencia y cultura de la humanidad. Me parece que van de la mano en tanto propician el respeto de esas diversidades culturales y de esos monumentos naturales, en ambos casos se trata de valorizar, de poner en valor espacios, regiones, diversidades, creo que desde ese lugar podríamos emparentar.


10- ¿Cuáles son sus apreciaciones para con el Periodismo Turístico?

Hablando del Periodismo Turístico en general, creo que se podría hacer más en pos del interés genuino de las personas, me parece que a veces las crónicas que leemos o escuchamos atienden más los intereses de algunos sectores que desean promocionar determinados sitios por cuestiones que tienen más que ver con la economía y con los negocios que una mirada un poco más objetiva, más realista, más amplia de las cosas, creo que se podría hacer mucho más desde ese lugar, mayor capacitación para los periodistas, otros enfoques, renovadas fuentes, otras voces. En esa especialidad y en el periodismo en general hace falta escuchar otras voces, no las conocidas, no las que hablan siempre. Hay que tratar de abrir la cabeza y el abanico para que puedan entrar la mayor cantidad de opiniones y las más diversas.


11- ¿Qué sugerencias le daría a quienes están incursionando en el Periodismo Ambiental?

Finalmente a los que estén incursionando en el Periodismo Ambiental les diría lo mismo que a cualquiera de las personas que se inicien en el periodismo: hagan el trabajo con entusiasmo, con autenticidad, sean honestos frente a los sucesos, tengan la capacidad de emocionarse, salgan a hablar con otras personas, representen las voces de aquellos que no tienen voz habitualmente en los medios de comunicación, traten de buscar siempre la mirada diferente, ese es un ejercicio: tratar de mirar desde otro lugar, si todos miran o analizan desde este lugar puedo correrme un poquito, y otro poquito más, para ver si no es posible mirar la misma situación desde un ángulo diferente, eso suele aportar a la crónica frescura y compromiso. Eso les pediría… compromiso frente a lo que hacen, entender que es una profesión de absoluta actualidad en tiempos en que reina la incomunicación, podríamos constituirnos en verdaderos curadores de esa información, unos moderadores de la conversación pública. Es el periodismo ciertamente una profesión que vale la pena transitar, está todo por hacer, hay que rescatarla desde el decir y desde el hacer, y necesitamos los periodistas desde la rama que sea abrazar las nuevas herramientas y aprender a usarlas en bien del colectivo. Hay muchísimo para hacer y no es cierto que la computadora, los teléfonos celulares, los algoritmos, la inteligencia artificial, la robótica, vayan a dejar sin trabajo a los hombres, por el contrario si los hombres pudiésemos utilizar todas esas herramientas con una ética, una honra y valores determinados que podríamos acordar, estamos frente a un siglo maravilloso de transformación, no necesitamos ni debemos quedarnos fuera, necesitamos abrazar estas herramientas para hacerlo mucho mejor, para hacerlo con eficacia.


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Autor: Milagros Taranto

Publicado por: Neuza Fernández Celedón





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