Macaronesia: las islas afortunadas que el Mundial 2026 nos invita a descubrir
- Miguel Ledhesma
- hace 5 horas
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Entre los grandes aportes que nos deja la Copa Mundial de Fútbol 2026 está la posibilidad de descubrir nuevos territorios, culturas e historias que, gracias a la pasión deportiva, comienzan a ocupar un lugar en la conversación global. Para quienes hacemos periodismo turístico, estos escenarios representan una oportunidad única: transformar esos primeros acercamientos en relatos que aporten conocimiento, despierten curiosidad y acerquen destinos al público.
En esta ocasión, la invitación es a viajar hacia una región insular ubicada al noroeste del continente africano: la Macaronesia, un territorio conformado por cinco grandes archipiélagos que sorprenden por su origen volcánico y por la extraordinaria belleza de sus paisajes. Son lugares que muchos describen como escenarios de otro planeta, donde volcanes, cráteres, formaciones rocosas y ecosistemas únicos construyen una geografía que parece salida de la imaginación.
Allí es posible recorrer volcanes inactivos, observar zonas de actividad geológica reciente y acercarse a sus cráteres, una experiencia que se ha convertido en uno de los grandes atractivos para el turismo de naturaleza y aventura.
La Macaronesia está integrada por las Islas Azores, Madeira e Islas Salvajes, pertenecientes a Portugal; las Islas Canarias, territorio de España; y Cabo Verde, país independiente. Cinco archipiélagos unidos por un origen común y por una riqueza natural que los convierte en destinos singulares dentro del océano Atlántico.
Su herencia volcánica se refleja en sus playas de arenas oscuras, en sus costas de formas irregulares y en una topografía desafiante que, con el paso del tiempo, ha permitido desarrollar propuestas turísticas, culturales y económicas de gran valor. Su cercanía al desierto del Sahara también marca su identidad climática: en determinadas épocas del año reciben los cálidos vientos del Siroco y, desde hace siglos, ocupan una posición estratégica como punto de conexión marítima entre Europa, África y América.
Las Islas Canarias, por ejemplo, conservan una fuerte relación con la historia de los viajes transatlánticos. En su capital, Las Palmas, se encuentra la Casa-Museo de Colón, un espacio que recuerda el paso de Cristóbal Colón por este puerto antes de iniciar su travesía hacia América.
Aunque cada archipiélago posee características propias, comparten similitudes en su paisaje, clima y evolución histórica. Su desarrollo ha estado marcado por los países a los que pertenecen y se expresa hoy en una amplia diversidad de propuestas: desde la arquitectura y el comercio hasta la gastronomía, el arte y las tradiciones locales.
El fútbol volvió a poner la mirada internacional sobre esta región a través del destacado arquero Josimar José Évora Dias, conocido popularmente como Vozinha, quien desde su desempeño deportivo nos acercó a la identidad de Cabo Verde. Su presencia permitió descubrir que, en medio del Atlántico Norte, existe un conjunto de islas con profundas conexiones naturales y culturales.
Su nombre, Macaronesia, proviene del griego antiguo y significa “Islas Afortunadas”. Una denominación que parece anticipar la experiencia de recorrer territorios donde la naturaleza ha creado escenarios únicos, con una flora y fauna propia, muchas veces endémica, que merecen ser conocidas, protegidas y disfrutadas.
Rosario Ortiz Conde


