Rosario Ortiz Conde: la voz que narra el turismo con ética, identidad y compromiso
- Foro Periodismo Turístico

- 3 ene
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El camino de Rosario Ortiz Conde hacia el periodismo turístico no fue lineal ni planificado. Surgió, como tantas transformaciones profundas, en un momento de quietud forzada y de búsqueda interior. A comienzos de 2020, cuando el mundo atravesaba uno de los períodos más inciertos de su historia reciente, una convocatoria inesperada apareció en la pantalla de su computadora. Se trataba de un curso de Periodismo Turístico dictado por el magister argentino Miguel Ledhesma. Aquella señal marcó un antes y un después. Aunque el curso ya había comenzado, escribió, fue aceptada y se inscribió sin imaginar que ese gesto definiría su rumbo profesional.
Desde entonces, Rosario se sumergió en una disciplina que siempre la había atraído, pero a la que no sabía cómo acceder. Aquella imagen idealizada que había construido leyendo revistas de viajes comenzó a tomar forma concreta a través del estudio, la investigación constante y una práctica comprometida con el sentido profundo del turismo. Hoy dedica gran parte de su tiempo a aprender, analizar y producir contenidos que buscan aportar valor real a quienes leen, escuchan o siguen su trabajo.
Su primer contacto tangible con el turismo como fenómeno social, cultural y económico se dio desde el ámbito operativo, cuando concretó la venta de su primer paquete turístico trabajando en una agencia de viajes. Allí comprendió que el turismo no es solo desplazamiento o recreación, sino un entramado complejo donde las personas amplían sus vínculos sociales, acceden a nuevas culturas y, al mismo tiempo, dinamizan economías locales a través del consumo de bienes y servicios. Esa comprensión integral sería clave en su mirada posterior como periodista.
Una experiencia personal terminaría de consolidar su relación con el viaje como transformación. Fue su primer viaje a Europa, originalmente planificado junto a una compañera de trabajo que, a pocos días de partir, debió desistir por un problema familiar. Rosario estuvo a punto de renunciar a ese sueño, pero fue su padre quien la alentó a viajar sola, aun sabiendo que era su primera salida del país y hacia otro continente. Con miedo, pero también con determinación, emprendió el viaje. Aquella experiencia no solo le permitió descubrir otros territorios, sino comprender que existen múltiples formas de viajar y que incluso en soledad el viaje puede ser una vivencia profundamente enriquecedora.
Para Rosario Ortiz Conde, el periodismo turístico hoy es una herramienta poderosa de conocimiento y de visibilización. Considera que la voz del periodista especializado permite acceder a la profundidad de los destinos, sus personas y sus costumbres. Cuando se ejerce con ética y compromiso, se convierte en un canal fundamental para mostrar realidades que muchas veces no tienen espacio en los grandes relatos turísticos y que merecen ser reconocidas y preservadas.
Su filosofía a la hora de contar historias se apoya en un principio central que considera innegociable el respeto. Respeto por los lugares, por las comunidades anfitrionas y por las tradiciones que dan identidad a cada destino. A ello suma la convicción de que comunicar también implica generar conciencia sobre la importancia de conservar aquello que se muestra, para que pueda sostenerse en el tiempo.
Esa misma mirada guía su forma de equilibrar la crítica con la difusión responsable. Rosario sostiene que disentir es válido y necesario, siempre que se haga con fundamentos, buenas maneras y una intención constructiva. La crítica, para ella, no debe responder a gustos personales, sino a argumentos sólidos que permitan comprender de qué manera ciertas prácticas pueden perjudicar a un lugar o a su gente.
Honestidad, veracidad, ética, compromiso, colaboración y admiración por el objeto de estudio son los principios que orientan su trabajo cotidiano. En temas sensibles como la sostenibilidad, el impacto social o la sobrecarga de destinos, su prioridad está puesta en las personas y en las culturas que pueden ver afectada su calidad de vida por un turismo mal gestionado.
Entre sus aportes más significativos al periodismo turístico de su país, destaca la difusión de culturas y costumbres profundamente colombianas y, especialmente, el logro del Premio Pasaporte Abierto como Destino Turístico Sostenible para Cartagena de Indias en 2023. A ello se suma su presencia constante como periodista turística colombiana en eventos y espacios internacionales y su reciente nombramiento como Embajadora de la Organización Mundial de Periodismo Turístico a partir de 2026.
Rosario percibe que, gracias al trabajo sostenido de periodistas comprometidos, el periodismo turístico ha ganado reconocimiento como especialidad. En cada rueda de prensa o evento al que asiste, su presentación como periodista turística despierta interés y preguntas, señales de que la disciplina comienza a consolidarse como un campo profesional valorado y necesario.
Entre los trabajos que más impacto generaron en su audiencia, menciona dos en particular. El primero, Semana Santa en Colombia Tres destinos una sola fe, obtuvo una mención especial en los Premios Pasaporte Abierto 2023 y aborda las celebraciones religiosas en Mompox, Girón y Popayán. El segundo, Las Farotas de Talaigua La danza que defiende el honor de la mujer, profundiza en una expresión ancestral con raíces en el siglo XV y fue nominado a los premios en su edición 2025.
Ser nombrada Embajadora de la OMPT representa para Rosario un reconocimiento a su recorrido profesional, pero también un compromiso renovado. Desde Colombia planea seguir investigando, escribiendo y difundiendo personas, culturas, gastronomía y tradiciones poco visibilizadas, siempre dentro del marco ético y conceptual de la organización.
Su experiencia transformadora más profunda la vivió en las Islas Canarias, donde realizó una especialización en turismo en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Allí se encontró con una geografía volcánica y montañosa, con la experiencia de vivir en una isla y con un contexto multicultural que amplió su mirada del mundo. De ese tiempo conserva amistades, aprendizajes y huellas imborrables.
De las comunidades que la han recibido, Rosario destaca la autenticidad, la generosidad y la sinceridad que suelen surgir en entornos marcados por la humildad. Al proyectar el futuro del turismo en Colombia, observa un crecimiento sostenido a pesar de contextos complejos y confía en que el periodismo turístico tendrá un rol cada vez más relevante en ese proceso.
Entre los desafíos que identifica para los comunicadores turísticos, señala la necesidad de demostrar credibilidad, transparencia y rigor, alejándose de prácticas ficticias o condicionadas por intereses económicos. Para las nuevas generaciones, su mensaje es claro valorar la ética, no vender la opinión por una cortesía, sostener una línea profesional coherente, respetar a las comunidades anfitrionas y nunca dejar de estudiar y aprender.
En cada una de sus palabras y acciones, Rosario Ortiz Conde reafirma una convicción simple y profunda el periodismo turístico no solo narra viajes, sino que construye conciencia, identidad y futuro.






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