google-site-verification: google4de8d2c53f298c40.html
top of page

Salta: el lugar donde la identidad se volvió destino

hace 3 minutos
3 min de lectura

Salta no requiere preámbulos para justificar su apelativo: es “La Linda” .Con recorrer sus calles y ver  el contraste del adobe colonial contra el cielo andino, sentir  el perfume a comino y leña que escapa de los hornos de barro al mediodía, o escuchar el rasguido de una guitarra que resuena en la noche céntrica, no necesitamos más: estamos en Salta. En la capital salteña, el patrimonio no es una pieza estática de museo; es una vivencia cotidiana articulada por tres pilares que definen el alma del  Norte argentino: sus formas arquitectónicas, sus sabores ancestrales y su ritmo popular.


Arquitectura conservada


Fundada en 1582, la Ciudad de Salta conserva el conjunto arquitectónico colonial mejor preservado de la Argentina. Su casco histórico narra más de cuatro siglos de transformaciones donde se cruzan el estilo neoclásico, el barroco americano y los detalles neocoloniales del siglo XX.


El Cabildo: es la sede municipal más antigua de la región. Sus muros gruesos de adobe y cal albergaban el poder político virreinal.


La Iglesia y Convento de San Francisco: destaca por su  torre campanario de 54 metros,una de las más altas de Sudamérica, y su fachada de tonos terracota y blanco.


La Catedral Basílica: espacio central de la fe salteña, donde su sobrio  exterior resguarda un interior dorado que cobija las  imágenes del Señor y la Virgen del Milagro.


El Convento de San Bernardo: fundado a fines del siglo XVI, conserva una de las joyas de la ebanistería colonial: su puerta de cedro esculpida a mano por artesanos indígenas en 1762.


Una gastronomía forjada  en la alquimia del horno de barro


La cocina salteña es el resultado de  un diálogo directo con la tierra y el clima andino. Influida por  el uso de productos nativos , como el maíz, ají, zapallo, papa andina  y la herencia hispana de las especias, su gastronomía se caracteriza por la cocción lenta y el sazón sin artificios.


La empanada, el locro norteño, el tamal, la humita en chala, llevan en su preparación ingredientes clave, propios de la región, como también secretos de preparación que se van transmitiendo de generación en generación.


Esta oferta se completa con los vinos de altura de la provincia. La cepa Torrontés,  junto a los tintos robustos , como el Cabernet Sauvignon y Malbec, son  cultivados a más de 1.700 metros sobre el nivel del mar en los Valles Calchaquíes, maridan de forma natural con la cocina local.


La música como patrimonio oral


Si la arquitectura le da forma a Salta y la gastronomía su sabor, la música es la fuerza que la mantiene despierta. Salta es cuna de poetas y folkloristas fundamentales para la cultura argentina ,como Jaime Dávalos, Cuchi Leguizamón o Los Fronterizos, y la zamba funciona como una suerte de himno no oficial de la provincia.


Las peñas tradicionales ,con su epicentro en la icónica Calle Balcarce o en locales históricos como La Casona del Molino o Balderrama, ofrecen una experiencia donde la barrera entre escenario y público desaparece. Allí, se bailan zambas, chacareras, carnavalitos y se canta, con diferentes instrumentos y estilos, todos los días.


En Salta, la preservación del patrimonio no responde a un  esfuerzo de conservación turística, sino a la vivencia de un pueblo que habita sus tradiciones de forma natural. Caminar sus calles céntricas, compartir una mesa o escuchar una guitarra al caer la noche confirma que “La Linda” es, ante todo, el reflejo de una comunidad que conserva, orgullosa, su legado.


María Ulivi



 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación

©2019 by Foro de Periodismo Turístico. 

bottom of page