Ecoparque Andoluca: un espacio para la calma y la contemplación en Copacabana
En Copacabana, Tinogasta, provincia de Catamarca, el Ecoparque Andoluca propone un encuentro con un entorno natural que invita a bajar el ritmo, observar y disfrutar del silencio. Rodeado por los paisajes característicos del oeste catamarqueño, el lugar se presenta como una alternativa para quienes buscan momentos de tranquilidad durante su recorrido por la región.
Para el periodista turístico Miguel Ledhesma, este tipo de espacios adquiere un valor particular en una época en la que muchas personas buscan experiencias que les permitan desconectarse de las exigencias cotidianas.
“Ecoparque Andoluca es un lugar ideal para la calma y la meditación, porque permite detenerse, respirar y conectarse con el entorno. También nos recuerda que viajar no siempre significa hacer muchas actividades: a veces viajar también es encontrar un espacio para estar en silencio”, expresó Ledhesma.
La experiencia en el ecoparque puede ser entendida, así, desde una perspectiva de turismo vinculado con el bienestar y la contemplación. La naturaleza se convierte en parte fundamental de la experiencia y ofrece la posibilidad de caminar, observar el paisaje o simplemente permanecer en el lugar sin la necesidad de buscar constantemente estímulos.
En el marco de una visita a Tinogasta, Copacabana y sus espacios naturales permiten descubrir otra dimensión del destino: aquella relacionada con la pausa, la introspección y el contacto con el paisaje.
Más allá de los atractivos que puedan recorrerse en una agenda turística, lugares como Ecoparque Andoluca recuerdan que también existe un turismo que invita a hacer menos, observar más y recuperar el vínculo con el propio tiempo.
Para Ledhesma, esa posibilidad también forma parte de la riqueza de un destino turístico: “Hay lugares que no necesitan imponerse para ser memorables. Simplemente nos permiten estar, y eso ya puede transformar una experiencia de viaje”.







Comentarios