La Plata, una ciudad soñada entre diagonales y símbolos
- Miguel Ledhesma
- hace 20 horas
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Fundada en 1882 como capital de la provincia de Buenos Aires, La Plata nació como una ciudad planificada antes de ser habitada. Su Catedral, sus plazas, sus edificios públicos y las historias que todavía alimentan su imaginario convierten a la capital bonaerense en uno de los grandes recorridos urbanos de la Argentina.
Hay ciudades que crecieron alrededor de su historia y otras que, desde el primer día, fueron concebidas como una idea. La Plata pertenece a estas últimas.
El 19 de noviembre de 1882, el gobernador bonaerense Dardo Rocha encabezó la fundación de la nueva capital de la provincia de Buenos Aires. La decisión estuvo vinculada con un acontecimiento fundamental de la historia argentina: la federalización de Buenos Aires, que convirtió a la ciudad en capital de la República y obligó a la provincia a buscar una nueva sede para sus instituciones.
La Plata fue entonces proyectada prácticamente desde cero. El nombre fue propuesto por el senador y escritor José Hernández, autor de *Martín Fierro*, en referencia al antiguo Virreinato del Río de la Plata.
Su particularidad comenzó por el plano. El casco fundacional fue diseñado con una geometría rigurosa, con calles en cuadrícula, diagonales, avenidas y espacios verdes distribuidos de manera planificada. El proyecto urbano recibió la Medalla de Oro en la Exposición Universal de París de 1889 y actualmente el casco urbano fundacional está declarado Bien de Interés Histórico Nacional.
Por eso La Plata es conocida como la Ciudad de las Diagonales. Pero detrás de esa denominación existe mucho más que una curiosidad urbanística: la ciudad fue concebida como un sistema en el que arquitectura, espacios públicos, edificios institucionales y circulación formaran parte de una misma idea.
Plaza Moreno, el corazón de la ciudad
El recorrido puede comenzar en la Plaza Moreno, el centro oficial de La Plata y escenario de la ceremonia fundacional.
Aquí se colocó la piedra fundacional el 19 de noviembre de 1882. La plaza ocupa aproximadamente ocho hectáreas y se encuentra frente a dos edificios que representan dos de los grandes poderes de la ciudad: la Catedral y el Palacio Municipal.
La propia disposición de la plaza permite comprender la lógica de La Plata. Desde este punto se proyectan algunos de los grandes ejes de la ciudad y se inicia el recorrido por el llamado eje fundacional.
La Catedral que es destacada en El Vaticano
Frente a Plaza Moreno aparece uno de los grandes símbolos de la capital bonaerense: la Catedral de La Plata, dedicada a la Inmaculada Concepción. Su presencia domina el paisaje del centro platense y constituye uno de los ejemplos más impactantes de arquitectura neogótica de la Argentina.
La construcción comenzó en el siglo XIX y el proyecto estuvo relacionado con el ambicioso programa arquitectónico de la nueva capital provincial. El templo fue inaugurado antes de que sus torres estuvieran completamente terminadas, y las torres principales fueron concluidas recién en 1999.
La dimensión del edificio permite comprender su escala internacional. Sus 120 metros de longitud hicieron que la Catedral de La Plata aparezca representada en el pavimento de la Basílica de San Pedro, en Roma, junto con otros grandes templos cristianos del mundo. En esa referencia, ocupa actualmente el puesto 18 por longitud, con 120 metros.
El Teatro Argentino: de la ópera de Verdi al edificio actual
Desde Plaza Moreno, el recorrido puede continuar hacia el Teatro Argentino Centro Provincial de las Artes.
Su historia comenzó pocos años después de la fundación de la ciudad. En 1885, un grupo de vecinos creó la Sociedad Anónima Teatro Argentino y adquirió el terreno donde se levantaría el edificio. El proyecto fue realizado por el arquitecto italiano Leopoldo Rocchi y la sala original, de estilo renacentista y con forma de herradura, abrió sus puertas el 19 de noviembre de 1890, exactamente en el octavo aniversario de La Plata.
Su historia cambió dramáticamente el 18 de octubre de 1977, cuando un incendio destruyó la antigua sala. Las autoridades decidieron demoler el edificio y construir en el mismo lugar un nuevo complejo artístico y cultural. El actual Centro Provincial de las Artes Teatro Argentino nació de ese proceso y se convirtió en otro de los grandes hitos culturales de la ciudad.
Plaza San Martín, el corazón institucional
El recorrido continúa hasta la Plaza San Martín, otro de los espacios fundamentales del casco histórico. La plaza forma parte del eje fundacional y está rodeada por algunos de los principales edificios institucionales de la provincia: la Casa de Gobierno, el Palacio Legislativo y el antiguo edificio de la estación ferroviaria 19 de Noviembre, actualmente conocido como Pasaje Dardo Rocha.
La Casa de Gobierno constituye por sí misma una pieza arquitectónica de gran valor. Sus fachadas e interiores fueron diseñados por el arquitecto belga Julio Dormal, quien también estuvo vinculado a la decoración interior del Teatro Colón de Buenos Aires. El edificio combina referencias del Renacimiento francés y flamenco con elementos neobarrocos. Las obras comenzaron en 1882 y concluyeron en 1895.
La plaza, el Palacio Legislativo, la Casa de Gobierno y el Pasaje Dardo Rocha permiten comprender otra de las características esenciales de La Plata: la ciudad fue pensada para que sus principales instituciones quedaran integradas dentro de una estructura urbana coherente.
La Plata, mucho más que una ciudad de diagonales
Recorrer La Plata es recorrer un experimento urbano convertido en ciudad. Su fundación respondió a una necesidad política concreta, pero el proyecto terminó convirtiéndose en una de las experiencias urbanísticas más singulares de la Argentina. La cuadrícula, las diagonales, las plazas, los edificios públicos y el eje que une distintos puntos del casco histórico fueron concebidos como partes de una misma visión. Hoy, más de 140 años después de su fundación, la ciudad conserva esa identidad.
En Plaza Moreno permanece la memoria de aquel 19 de noviembre de 1882. Frente a ella, la Catedral sigue dominando el paisaje. Más adelante, el Teatro Argentino cuenta una historia marcada por la ópera, grandes artistas, un incendio y una reconstrucción. Y Plaza San Martín conduce hacia el corazón institucional de la provincia.
Entre edificios monumentales y diagonales, también sobreviven los relatos de túneles, símbolos y leyendas que forman parte del imaginario platense.
Tal vez ahí esté una de las claves de La Plata: una ciudad que fue soñada antes de ser construida y que, más de un siglo después, todavía sigue generando historias.






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