Pasto, Colombia: un destino donde la cultura, la naturaleza y la espiritualidad se encuentran
- Foro Periodismo Turístico
- hace 1 día
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Pasto, capital del departamento de Nariño y conocida como la Ciudad Sorpresa de Colombia, se ubica en el suroccidente del país, a los pies del majestuoso volcán Galeras. Con una mezcla única de cultura, historia, tradición y paisajes naturales, Pasto se consolida como uno de los destinos turísticos más fascinantes del sur colombiano. Su ubicación estratégica, cercana a la frontera con Ecuador, la convierte en un punto de encuentro de culturas andinas, afrodescendientes y mestizas que dan forma a una identidad rica y diversa.
La magia del Carnaval de Negros y Blancos
Si hay un evento que identifica a Pasto a nivel internacional es, sin duda, el Carnaval de Negros y Blancos, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en 2009. Cada mes de enero, la ciudad se transforma en un escenario de fiesta, color y creatividad.
Las carrozas monumentales, elaboradas con técnicas que combinan arte, escultura e ingeniería, deslumbran a locales y visitantes. Más allá de la fiesta, el carnaval es un reflejo del espíritu de inclusión y diversidad: un día todos se pintan de negro, al siguiente de blanco, simbolizando la unión de culturas y la igualdad de todos.
Quienes visiten Pasto fuera de temporada pueden revivir esta experiencia en el Museo del Carnaval, un espacio interactivo donde se guardan las memorias y los secretos de esta celebración.
Naturaleza imponente: lagunas y volcanes
El entorno natural de Pasto es otro de sus grandes atractivos. A pocos kilómetros se encuentra la Laguna de La Cocha, el segundo cuerpo de agua más grande de Colombia y uno de los humedales de mayor importancia ecológica de Sudamérica. Con sus aguas tranquilas y rodeada de montañas, ofrece paseos en lancha hasta la Isla La Corota, santuario de fauna y flora.
El volcán Galeras, considerado el guardián de la ciudad, es un lugar perfecto para el senderismo y la contemplación, aunque su carácter activo exige visitas guiadas y responsables. Además, desde Pasto se accede a paisajes andinos únicos, páramos, cascadas y miradores que invitan a la fotografía y al contacto espiritual con la naturaleza.
Patrimonio cultural y religioso
La ciudad alberga templos coloniales y modernos que narran la historia de la región. Entre ellos se destacan el Templo de San Juan Bautista, la Iglesia de Cristo Rey y el Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas, ubicado en Ipiales, a dos horas de Pasto, considerado una de las iglesias más bellas del mundo por su arquitectura gótica construida sobre un abismo.
Los recorridos por el centro histórico permiten descubrir casas coloniales, plazas y museos que evidencian la mezcla de tradición indígena, española y mestiza.
Gastronomía nariñense: un viaje de sabores
Visitar Pasto también es degustar su cocina tradicional. Platos como el cuy asado, los empanaditos de añejo, el mote de queso y la fritanga pastusa son parte de la identidad gastronómica. En la temporada de carnaval, los visitantes pueden probar el champús, bebida típica a base de maíz, lulo y hierbas aromáticas.
La gastronomía no es solo un deleite, sino también una puerta de entrada a la cultura local, ya que muchos de estos platos están ligados a festividades religiosas y familiares.
Turismo comunitario y experiencias vivenciales
Más allá de los atractivos tradicionales, Pasto impulsa el turismo comunitario en alianza con asociaciones de guías y redes de alojamientos rurales. Experiencias como hospedarse en una finca a orillas de La Cocha, participar en talleres de artesanías o vivir la espiritualidad de las comunidades originarias abren al visitante nuevas formas de conocer el territorio desde adentro.
Un destino por descubrir
Pasto no es solo un lugar de paso hacia Ecuador, sino un destino completo, ideal para quienes buscan fiesta, cultura, naturaleza y espiritualidad. Ya sea disfrutando del Carnaval de Negros y Blancos, explorando la Laguna de La Cocha, admirando el Santuario de Las Lajas o compartiendo con las comunidades rurales, el visitante encontrará en Nariño un territorio lleno de sorpresas.
Con una identidad fuerte y una hospitalidad característica de su gente, Pasto se presenta como una joya del turismo colombiano que cada vez gana más reconocimiento a nivel nacional e internacional.

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