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Tinogasta: un destino donde el patrimonio, los sabores y la naturaleza construyen una experiencia turística propia

hace 12 horas
3 min de lectura

En el oeste de Catamarca, Tinogasta propone una oferta turística que reúne patrimonio histórico, gastronomía, producción vitivinícola, cerveza artesanal y espacios naturales. Más que concentrarse en un único atractivo, el destino presenta distintas experiencias que permiten recorrer el territorio desde perspectivas muy diferentes.


La Ruta del Adobe, una puerta a la historia


Entre las propuestas más reconocidas se encuentra la Ruta del Adobe, un recorrido de aproximadamente 55 kilómetros por la Ruta Nacional 60 que vincula Tinogasta con Fiambalá. El circuito permite conocer capillas, oratorios, casonas y otras construcciones realizadas con adobe, algunas de ellas con varios siglos de historia.


El Oratorio de Los Orquera, el Mayorazgo de Anillaco, la Capilla Nuestra Señora del Rosario, la Iglesia de Nuestra Señora de Andacollo y la Iglesia de San Pedro de Fiambalá forman parte de este corredor patrimonial. El adobe, además de ser un sistema constructivo tradicional, se convierte aquí en uno de los elementos que permiten comprender la identidad arquitectónica del territorio.


El Museo del Sabor: conocer un territorio a través de la gastronomía


En el corazón de Tinogasta, el Museo del Sabor plantea otra manera de acercarse a Catamarca: a través de sus alimentos, recetas, productos y tradiciones culinarias.


El museo funciona en una construcción de adobe que data de 1914 y que originalmente fue la Escuela Graduada N.º 5. Su propuesta actual utiliza recursos interactivos para recorrer la historia y la cultura gastronómica de la provincia. Entre los contenidos aparecen productos como la algarroba, las aceitunas y los vinos de altura, además de recetas y saberes transmitidos entre generaciones.


La gastronomía, en este caso, deja de ser solamente algo para degustar y se transforma también en una forma de conocer la historia y la identidad de una comunidad.


Vino de altura y producción local


La vitivinicultura constituye otro de los componentes de la propuesta turística de Tinogasta. El visitante puede acercarse a distintas bodegas y conocer una producción vinculada al paisaje y a las características del oeste catamarqueño.


Entre ellas se encuentran Bodega Veralma, Bodega Perro Guardián y Bodega de la Calle Oscura. Las tres forman parte de las experiencias enológicas incluidas actualmente dentro de los recorridos turísticos del departamento.


La presencia de estas bodegas permite incorporar al viaje una dimensión productiva y gastronómica: conocer los vinos y, al mismo tiempo, acercarse a quienes trabajan la tierra y elaboran productos propios del territorio.


Pata Pila y la cerveza artesanal


La propuesta gastronómica también encuentra una expresión en la Fábrica de Cerveza Artesanal Pata Pila, incluida entre las experiencias que integran la oferta turística local.


Su incorporación al circuito amplía la mirada sobre la producción de Tinogasta y muestra que la identidad gastronómica del destino no se limita a las recetas tradicionales, sino que también incluye emprendimientos contemporáneos que forman parte de la actividad turística.


Andolucas: naturaleza y contemplación


En Copacabana, el Ecoparque Andolucas suma una experiencia vinculada con la naturaleza. El espacio forma parte de los circuitos naturales y culturales que actualmente se presentan dentro de la oferta turística de Tinogasta.

Es una propuesta que permite cambiar el ritmo del viaje y acercarse a los paisajes del departamento desde una perspectiva diferente, complementando el patrimonio arquitectónico de la Ruta del Adobe con experiencias al aire libre.


Las Higueritas, una experiencia de trekking


Para quienes buscan caminar y entrar en contacto directo con el paisaje, Las Higueritas propone un recorrido de aproximadamente ocho kilómetros ida y vuelta hasta una cascada de unos 20 metros de altura. El circuito se encuentra a unos 15 kilómetros de la ciudad de Tinogasta y está considerado de intensidad media.


El recorrido atraviesa distintos paisajes y permite observar vertientes, quebradas, flora y fauna autóctona. También se señala la presencia de aguas termales y fango termal volcánico en el entorno.


Un destino que se recorre con todos los sentidos


La propuesta turística de Tinogasta permite, así, construir un viaje que no depende de un solo atractivo. La Ruta del Adobe acerca al visitante a la historia y al patrimonio; el Museo del Sabor, a la memoria gastronómica; las bodegas, al vino y a la producción local; Pata Pila, a la cerveza artesanal; Andolucas, a la naturaleza; y Las Higueritas, al trekking y al contacto con el paisaje.


Esa diversidad aparece también en la propia presentación turística oficial de Tinogasta, que reúne bajo un mismo destino historia, naturaleza, tradición, gastronomía y experiencias vinculadas con sus productos locales.


Tinogasta puede recorrerse, entonces, como un territorio en el que cada experiencia cuenta una parte diferente de la misma historia: la de una comunidad que conserva su patrimonio, produce, cocina, recibe visitantes y encuentra en sus paisajes y tradiciones una parte esencial de su identidad.



 
 
 

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